jueves, 19 de agosto de 2010

Corte colombiana declara inconstitucional acuerdo sobre bases


CUBADEBATE


La Corte Constitucional de Colombia declaró “inexequible” (inaplicable o sin efecto) el acuerdo entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos, que permitiría el ingreso de militares del país norteamericano en siete bases militares.

La votación quedó dividida en seis a favor de la inconstitucionalidad y tres en contra.

Pese al fallo, todavía no se sabe si tendrá efecto inmediato o no, destacó el diario El Espectador en su página web.

La instalación de siete bases militares en Colombia sufrió así su primer descalabro luego de que Jorge Iván Palacio, el magistrado ponente, emitiera su concepto desfavorable a la aprobación del acuerdo por parte de la Corte Constitucional.

Palacio aseguró a El Espectador que bajo el acuerdo la presencia de marines norteamericanos en Colombia en inconstitucional, posición que fue acogida por la Sala Plena.

La Sala de Consulta del Consejo de Estado había precisado la necesidad de que el acuerdo contara con el visto bueno de judicial antes de que entrara en vigencia, “por cuanto consideraba que las condiciones que lo rodeaban no estaban dentro de los parámetros fijados en los acuerdos de cooperación bilateral ya existentes entre Colombia y Estados Unidos”, citó el diario en su página web.

El Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez Maldonado, le solicitó a la Corte que se abstuviera de emitir un pronunciamiento de fondo.

viernes, 13 de agosto de 2010

Muchas razones a defender




CUBADEBATE

FELIZ CUMPLEAÑOS FIDEL de parte de RADIO BEMBA!!!




Muchas razones a defender

Son, lo digo yo

muchas razones a defender

difícil es el camino pero yo sigo con él.

Han sido más de cincuenta

los años que hemos tenido

la suerte de haber vivido

sin ser objetos de venta.

Consecuencia que sustenta

el rumbo que hemos tomado

que fue el camino trazado

desde el Moncada a La Sierra

sin dejar en pie de guerra

de estar sirviendo a tu lado.

Son, lo digo yo

muchas razones a defender

difícil es el camino pero yo sigo con él.

Han sido muchos los sueños

que trataron de quebrarte

pero tú has sabido alzarte

a golpe de fe y empeño.

Y a pesar de que el norteño

ha enfilado sus ballestas,

y hasta ha imaginado fiestas

preparando tu caída

hoy sin temor a la herida

vives con las botas puestas.

Son, lo digo yo

muchas razones a defender

difícil es el camino pero yo sigo con él.

VIDEO: http://www.youtube.com/watch?v=NPotfNoTEz4&feature=player_embedded

martes, 10 de agosto de 2010

Presidentes de Venezuela y Colombia acuerdan “relanzar la relación bilateral”


CUBADEBATE


Al finalizar la reunión acordada por los mandatarios Hugo Chávez y Juan Manuel Santos en la Quinta de San Pedro Alejandrino, Santa Marta, Colombia, se dio lectura al acuerdo alcanzado.

Se dio lectura a la “Declaración de Principios” donde acordaron “relanzar la relación bilateral” a través del “diálogo transparente, respetuoso”, con énfasis en las vías diplomáticas para resolver las diferencias. Asimismo, se acordó trabajar sobre la base del principio de “no injerencia de los asuntos internos de los países” y “respeto a la soberanía e integralidad territorial de los Estados.”

De igual forma, el acuerdo comprende trabajar en el impulso integral en zonas y comunidades fronterizas, por lo que acordaron “impulsar programas conjuntos en materia económica y social.”

Finalmente, el acuerdo contempla la creación de cinco comisiones de trabajo: Pago de la deuda y reimpulso de las relaciones comerciales, acuerdo de complementación económica entre ambas naciones, desarrollar un plan de trabajo de inversión social en la frontera, desarrollo conjunto de obras de infraestructura y, la última comisión de seguridad.

Se acordó mantener el trabajo conjunto a nivel de ministros de relaciones exteriores.

Los presidentes Hugo Chávez y Juan Manuel Santos, tras finalizar su reunión privada, comparecen ante los medios de comunicación donde se hace el anuncio oficial de la reanudación de las relaciones.

(Con información de la Cancillería Venezolana)

lunes, 9 de agosto de 2010

EL AMIGO (SUD)AMERICANO

Página 12

Mañana los presidentes de Venezuela y Colombia, dos países que hoy no mantienen relaciones diplomáticas, se reunirán en territorio colombiano para arreglar el conflicto. Lo anunciaron Kirchner y los dos cancilleres. Y Chávez pidió stop a la guerrilla.

Por Martín Granovsky

Desde Bogotá

Fumata blanca. La cumbre será mañana, martes 10, “en Colombia”, como dijo textualmente el anuncio. Tras una mediación relámpago del secretario de la Unión Suramericana de Naciones Néstor Kirchner, el presidente de Venezuela Hugo Chávez se reunirá con su flamante colega colombiano Juan Manuel Santos para resolver la crisis diplomática que cristalizó en la ruptura de relaciones el 22 de julio último. Si no hay obstáculos de último momento, está el camino despejado para que los dos países establezcan otra vez relaciones diplomáticas normales.

“Como latinoamericano que trabaja por la integración, estoy profundamente satisfecho por el ejemplo de responsabilidad que dieron hoy los gobiernos y los cancilleres de Colombia y Venezuela”, dijo escueto Kirchner luego de un almuerzo y una reunión de tres horas en el Ministerio de Relaciones colombiano con la anfitriona, María Angeles Holguín, y el canciller venezolano Nicolás Maduro. Kirchner estuvo acompañado por Juan Manuel Abal Medina y Rafael Follonier, su comitiva desde que el jueves pasado inició el raid de buenos oficios cuando viajó a Caracas para conocer de primera mano las opiniones de Chávez. A esa altura ya se había reunido con Santos en Buenos Aires aprovechando una gira por doce países que el entonces presidente electo emprendió para poner a punto su asunción del sábado último.

Kirchner dijo que la reunión con Holguín y Maduro “fue ejemplar y tuvo una alta calidad democrática”.

Chávez rompió relaciones con Colombia el 22 de julio. Aún era presidente Alvaro Uribe. El venezolano reaccionó lanzando la ruptura, etapa más aguda de la decisión de bajar el nivel de las relaciones ya en 2009, luego de que Uribe lo acusara de dar protección a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Las FARC vienen consumiendo su poder de fuego y su consenso interno y externo desde que comenzaron su actividad hace sesenta años, pero aún representan un desafío con valor agregado: aunque no estén en condiciones de tomar el poder ni disputarlo, son protagonistas de un conflicto en sí mismo y suelen contaminar otros frentes, como el externo. Lo dice con frecuencia el propio Chávez.

El desafío de Kirchner

Para Kirchner la mediación fue la primera gran prueba como secretario de Unasur.

No es la primera vez que Kirchner se ocupa de un conflicto externo. Lo hizo varias veces cuando era presidente, por ejemplo cuando participó junto con Luiz Inácio Lula da Silva en la solución de la crisis boliviana de 2005 y cuando ayudó a bajar las tensiones entre Bolivia y Brasil luego de la nacionalización boliviana del petróleo. En la primera oportunidad gobernaba el presidente de transición Carlos Mesa y los vecinos querían asegurar una salida electoral ordenada. En la segunda ya era presidente Evo Morales, fruto de aquella salida.

Con sus diferencias personales y las características distintas de cada país y cada momento, Evo, Chávez y Lula son parte de una misma corriente sudamericana. Encarnan soluciones posneoliberales y gobiernos con una matriz de crecimiento basada en el desarrollo con estímulo al mercado interno sobre la base de mayor justicia.

Colombia no integra esa corriente. Cristina Kirchner lo comprobó por primera vez en 2007, cuando habló en el American Jewish Committee en Washington y después de ella Uribe pronunció un discurso de invocaciones a la desregulación que podrían haber dicho Carlos Menem, Fernando Henrique Cardoso o Gonzalo Sánchez de Losada. Como informó ayer este diario, además, durante el gobierno de Uribe la Justicia reparó sólo a una víctima de casi 300 mil y solamente dos paramilitares fueron condenados.

Para Kirchner, decidirse a acometer esta gestión de buenos oficios significaba algo distinto a juntar la cabeza de dos amigos que se pasaron de copas. Era aproximar a dos Estados como tales más allá del color político de sus gobiernos. Y hacerlo desde Unasur.

“Kirchner hizo una labor silenciosa y seria”, dijo ayer el embajador colombiano en la Argentina, Alvaro García Giménez.

Aunque esto es simplemente una conjetura, es probable que la mediación sirva al gobierno para esquivar no las críticas sino las demonizaciones que lo presentan como una sucursal de Chávez en Buenos Aires.

Las acciones del ex presidente en Unasur ya incluyeron visitas intensas a Paraguay y Chile y participación en cumbres en Madrid y Caracas. Esos antecedentes y estos buenos oficios entre Colombia y Venezuela ponen una distancia simbólicamente mayor con los cuestionamientos a Kirchner –o por eventual dedicación escasa o por vocación ídem– en el momento en que resolvió aspirar a la secretaría de Unasur. Luego de su elección sin el veto uruguayo, el Sí de Pepe Mujica –y, conviene recordar, el Sí de Uribe y el de Sebastián Piñera– fortalecieron la posición.

Si no hay trabas de último momento y el martes se reanudan relaciones o queda el camino libre para hacerlo, Unasur y su secretario habrán pasado una prueba de fuego en el área más difícil de Sudamérica. Con un añadido: la que tiene mayor participación directa de Washington. El mayor nivel de fricciones en el continente por parte de los Estados Unidos se da con Venezuela. El mayor nivel de cooperación militar se da con Colombia, hasta el punto de que algunas de las bases colombianas están disponibles para los Estados Unidos como verdaderos portaaviones de tierra firme.

Qué gana cada uno

¿Qué gana Chávez si logra reanudar los lazos con Colombia? Que marcó diferencias con Uribe mediante una medida extrema. Que podría demostrar capacidad de mantener relaciones sensatas con Colombia y su nuevo presidente en condiciones de realismo sensato. Y que es una fuente de poder real en la zona norte de Sudamérica.

¿Qué ganaría Santos? Personalidad propia frente a Uribe, que dejó la presidencia con un índice de popularidad superior al 70 por ciento. Una señal de que viene una nueva etapa “sin enemigos ni a nivel nacional ni a nivel internacional”, tal como dijo en su discurso de asunción del sábado en la Plaza Bolívar de Bogotá. Un símbolo de dureza frente a las FARC, que en realidad no insume grandes costos, porque las FARC son un fenómeno colombiano y son anteriores no sólo a la presidencia de Chávez sino a su nacimiento. Y algo que el ministro de Hacienda de Uribe, Oscar Iván Zuluaga, dijo sin vueltas por televisión: “El problema con Venezuela representará una caída cada vez mayor de exportaciones colombianas y quitará divisas para los planes de empleo que quiere realizar Santos”. El nuevo presidente anunció como meta la creación de 4.500.000 empleos en los próximos cuatro años. Conflicto con Venezuela es sinónimo de problemas en la balanza de pagos, una cuestión difícil de tolerar para una economía con un 4,4 por ciento de déficit, el tercer índice global de desigualdad del continente y el segundo índice de desigualdad en zonas rurales después de Paraguay.

Los cancilleres Holguín y Maduro se mostraron tan parcos como Kirchner en los detalles de la cumbre de mañana. En rigor, la reanudación de relaciones puede ser un intríngulis infinito o un acto simple.

Un ejemplo. En algunos parajes de los 1200 kilómetros de frontera entre Venezuela y Colombia una persona puede llegar en bicicleta, cruzar un riacho saltando piedras con la bicicleta en la mano y seguir del otro lado. Para ubicarse en argentino, es mejor pensar en zonas del noreste que en sitios del noroeste. En esas zonas no hay forma física de evitar el paso de personas en un ciento por ciento. No hay Gendarmería capaz de apostar tantos hombres como harían falta. Cuando esas situaciones aparecen, en las fronteras argentinas o en las colombiano-venezolanas, las soluciones vienen de la creatividad política y no del apego al detalle. Y, en diplomacia, el primer paso de la creatividad es un documento de buena voluntad mutua suficientemente comprensible y amplio que, si es necesario, abra puertas a tratativas menores hacia el futuro. Los diplomáticos tienen una expresión inglesa: “wording”. Se refiere a la elección de las palabras. Cuando en verdad una parte no quiere acordar, abruma a la otra con el wording. Si no, arregla un vocabulario sencillo y luego deja los temas secundarios para comisiones, asesores y expertos que, a su vez, llegan a un acuerdo final cuando sienten la presión de sus respectivos presidentes. Las ondas negociadoras van de arriba hacia abajo, de abajo hacia arriba y después terminan bajando otra vez hasta que todo queda sellado y presto para un broche arriba.

“Hoy creo que el canciller Maduro y yo hemos dado este primer paso en un diálogo franco con el objetivo de los dos países de restablecer las relaciones”, dijo la ministra Holguín después de la reunión mediada por Kirchner y en la que menudearon llamados a los presidentes. Chávez hasta se dio el gusto de anunciar la reunión mientras estaba al aire en su Aló Presidente.

Holguín anunció relaciones “en un marco de transparencia y de franqueza”.

Maduro dijo que estaba “muy satisfecho de la forma como he conversado, de los temas que hemos empezado a trabajar y de cómo dijimos que vamos a actuar de manera transparente”.

Chávez fue nítido ayer mismo, mientras Maduro estaba en Bogotá, adonde llegó el viernes para la asunción de Santos. Pidió a la guerrilla que deponga las armas y libere a los secuestrados. Dijo el venezolano: “Así como uno le propone al gobierno de Colombia buscar el camino a la paz, a la guerrilla también, la guerrilla colombiana de verdad no tiene futuro por la vía de las armas, no hay futuro, es absolutamente falso que vayan (a derrotar al Estado colombiano) y luego además se han convertido en una excusa del imperio para intervenir en Colombia y amenazar desde allí a Venezuela”. Según Chávez, ese punto de vista es compartido por otros presidentes de Sudamérica.

miércoles, 28 de julio de 2010

MILES DE MILLONES DE RAZONES PARA NO ACORDAR


Página 12

Los ruralistas se relamen porque intuyen que la baja de los derechos de exportación está cerca, pero los millones de pesos en juego son tantos que todavía no logran consensuar una postura común. En la oposición también se sacan chispas.

Por Fernando Krakowiak

Los integrantes de la Mesa de Enlace se relamen porque intuyen que la baja de las retenciones está cerca, pero los millones de pesos en juego son tantos que todavía no logran ponerse de acuerdo sobre cómo se hará el reparto y eso demora la concreción de su sueño. En el encuentro organizado ayer en la Exposición de Palermo para debatir el tema, el titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, reiteró que consensuó con el presidente de Federación Agraria, Eduardo Bu-zzi, respaldar un único proyecto para avanzar con la reducción gradual y segmentada de las retenciones a la soja y llevar a cero la alícuota en el resto de las producciones. Sin embargo, Buzzi faltó a la cita y los dirigentes federados que asistieron desmintieron a Biolcati. “Por ahora no hay nada”, aseguró a Página/12 el vicepresidente Julio Currás. En términos similares se expresaron Ulises Forte y Pablo Orsolini, dos diputados radicales que provienen de la entidad, quienes ratificaron que es necesario segmentar las retenciones de todos los cultivos. El otro aporte a la confusión general provino de los partidos de la oposición. Sus máximos referentes derrocharon elogios para el campo, pero tampoco se ponen de acuerdo sobre qué proyecto impulsar.

La cita fue en el auditorio principal del predio de Palermo. Los dirigentes de Federación Agraria llegaron temprano y entraron juntos mirando con desconfianza. Estaban Omar Barchetta, Guillermo Gianassi y Currás, junto a Forte y Orsolini. Apenas unas horas antes, Buzzi había denunciado que les estaban preparando una especie de emboscada para presionarlos a aceptar el proyecto de baja de retenciones que entusiasma a la Sociedad Rural y CRA. Biolcati acusó recibo y pidió públicamente “mantener un nivel de respeto y armonía con el que piensa diferente”.

El presidente de la Sociedad Rural reiteró que la Mesa de Enlace había logrado dejar atrás sus diferencias para apoyar un proyecto común, pero nadie parecía muy convencido. “No voy a apoyar una propuesta de retenciones cero a todos los cultivos, salvo la soja. Por ahora el único consenso que hay es que debe haber consenso”, señaló Forte a este diario. Orsolini también explicó a Página/12 que avanzar en esa dirección desfinanciaría al Estado y perjudicaría a los pequeños productores. “Si se bajan 10 puntos a la soja, el Estado dejaría de percibir 8200 millones de pesos y 6000 millones irían a parar a sólo 2000 grandes productores, fomentando la concentración. Por eso nuestra propuesta deja las retenciones para los grandes en niveles similares e introduce la segmentación. De ese modo, se favorece al 90 por ciento de los productores y el Estado seguiría recaudando el 80 por ciento de lo que le ingresa ahora”, explicó. Este diario se acercó a Biolcati para decirle que el consenso que había estado pregonando parecía estar lejos. “No es lo que hablamos con Bu-zzi”, se limitó a responder.

Ninguno de los dirigentes de Federación Agraria pudo repetir los argumentos mencionados ante el auditorio porque no formaron parte del panel. Ese privilegio fue para el constitucionalista Daniel Sabsay y una larga lista de legisladores de la oposición, que incluyó a Oscar Aguad, Elisa Carrió, Felipe Solá, Federico Pinedo, Patricia Bullrich, Adolfo Rodríguez Saá, Josefina Meabe de Mathó, Ricardo Buryaile, Margarita Stolbizer, Alfredo Olmedo y Gerardo Morales.

Sabsay fue el encargado de explicar por qué el próximo 24 de agosto, cuando caduquen las facultades delegadas que habilitan al Ejecutivo a fijar las retenciones, estas alícuotas desaparecerían automáticamente, aunque la oposición no logre consensuar un proyecto alternativo. Esa interpretación es polémica (ver aparte), pero Sabsay la presentó como un dato incuestionable e incluso dijo que si el Gobierno desconoce la situación, le podría caber “la pena de los infames traidores a la patria”, prevista en el artículo 29 de la Carta Magna.

El argumento de este constitucionalista, que en 2007 formó parte de los equipos de campaña de Elisa Carrió, fue el puntapié inicial para que los legisladores debatan qué habría que hacer entonces. Algunos pusieron en duda que los hechos vayan a ocurrir tal como lo pronosticó Sabsay, pero igual aceptaron el desafío de ver cómo se debería hacer para articular un proyecto capaz de reemplazar las retenciones vigentes. En ese momento, todos se mostraron complacientes con los productores y se disputaron los aplausos de la platea, pero no lograron ponerse de acuerdo sobre qué pasos hay que seguir para cumplirle el sueño a la Mesa de Enlace.

La diputada del GEN Margarita Stolbizer fue una de las primeras en reconocer las diferencias, al afirmar que no hay ningún proyecto de baja de retenciones que cuente con los votos suficientes para ser aprobado. “Quien crea que embanderado en su propio proyecto resuelve y consigue el número, se equivoca”, disparó en obvia referencia a Elisa Carrió, que viene manifestando una adhesión incondicional e intransigente a los reclamos más radicales del campo.

Carrió recogió el guante y respondió con dureza: “El Acuerdo Cívico prometió en las elecciones del año pasado que iba a eliminar las retenciones a todos los productos, menos a la soja, y de ahí no nos vamos a mover porque no me gusta traicionar al pueblo que nos votó”.

Stolbizer también le pidió a las entidades que traten de articular una posición común, consciente de que los dichos de Biolcati sobre un supuesto consenso eran sólo para mostrar un frente unido luego de los rumores de ruptura. En ese caso el encargado de salirle al cruce fue el periodista Joaquín Morales Solá, que se desempeñó como “moderador”:

–Las entidades llegaron a un acuerdo. Hay acuerdo –dijo buscando la aprobación de Biolcati y Mario Llambías, que miraban desde la primera fila.

Esa intervención envalentonó nuevamente a Carrió, que cuestionó a quienes proponen la segmentación. “No estoy de acuerdo. Si se avanza con la segmentación, quiero saber quiénes se van a hacer responsables cuando a los pequeños productores el Gobierno no les devuelve la plata. Yo prefiero subsidio directo y crédito blando para apoyar al pequeño productor”, dijo.

En ese momento intervino el diputado Felipe Solá, del Peronismo Federal. “Si no se puede segmentar porque la corrupción haría imposible efectivizar la devolución, tampoco se podría ofrecer una tasa subsidiada por el mismo motivo. Con ese argumento, la única salida es la ausencia de toda política de Estado”, sostuvo. Luego aclaró que no proponía una segmentación compleja, sino sólo distinguir entre pequeños y grandes productores.

En medio de la polémica, también hubo lugar para la participación del diputado salteño Alfredo Olmedo, conocido como el Rey de la Soja, quien puso el toque de color con la campera amarilla que lleva a todas partes y un par de sus clásicas frases con destino de sobrecito de azúcar: “El campo es parte de la solución, no es parte del problema”, disparó en una primera intervención, durante la cual también le pidió a Cristina Fernández de Kirchner que visite el interior. Luego volvió a pedir la palabra y se limitó a decir: “¿Cómo se reconstruye la Argentina? La Argentina se reconstruye trabajando. Por eso hay que reemplazar los planes Descansar por planes Producir, si no hay una parte de la sociedad que trabaja para que otra descanse”. La audiencia lo ovacionó.